DEPRESIÓN EN HOMOSEXUALES DESVALORIZADOS
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Por: Israel Mendoza Torres
Algunas veces son pasajeras, otras no tanto; pero las depresiones se derivan de un estado de desvalorización como seres humanos. Cada individuo debe darse un valor incalculable por él mismo (porque así es), no esperar a qué porcentaje de importancia se tiene para los demás. En la actualidad, el valor de cada ser humano es calculado en base al éxito, dinero, belleza y moda.

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Las bajas autoestimas conllevan a ciertos factores que a lo largo del tiempo pueden ser superados, otras veces no se logra salir de ahí, de ese encierro.
Cuando una relación termina, cuando se te rechaza, cuando no se sabe que hacer al darse cuenta de que se es homosexual, cuando todo parece estar perdido, son miles de factores que invitan a un estado de ánimo que va descendiendo poco a poco, llega la depresión.
Algunas veces son pasajeras, otras no tanto; pero las depresiones se derivan de un estado de desvalorización como seres humanos. Cada individuo debe darse un valor incalculable por él mismo (porque así es), no esperar a qué porcentaje de importancia se tiene para los demás. En la actualidad, el valor de cada ser humano es calculado en base al éxito, dinero, belleza y moda.
La depresión según el “Manual de Pedagogía y Psicología”, de editorial océano, menciona que es un estado patológico caracterizado por alteraciones del estado de ánimo y de la afectividad.
Si lo colocamos a un caso ejemplificado y aterrizado a los hombres que aún no se han aceptado homosexuales, la depresión suele ser su principal acompañante. Esto resulta, pues el individuo no puede ejercer su libertad de elegir a su ser afectivo.
El no destape a las preferencias sexuales se deben a los factores socio-político-culturales de una nación, de todo el mundo.
—. . . deprimente es aquel que nunca está consigo mismo, que está sufriendo por lo que le toca vivir, que no lo entiende, que no lo puede resolver, que no sabe que hacer con ello, que además le causa mucho dolor; y a veces, este dolor lo rebasa y entonces ya no le causa nada— puntualiza el psicoterapeuta Ricardo León, quien a su cargo atenido muchos casos con hombres gay; de todas las edades, religiones, posturas sociales y económicas. El dice que los homosexuales deben empezar por conocerse a si mismos y aceptarse con la vida que les toco vivir, vivirla de la mejor manera.
Las reglas que la misma sociedad se ha auto impuesto ha dañado a personas, verdaderamente en situaciones muy serias, como es el caso de la homosexualidad. Según las teorías de Jean Piaget, dice que desde niños comenzamos a discernir entre los actos buenos y los malos, esto porque se es aprendido desde la cuna, de nuestros padres. Juzgan peor a un adolescente que se besa con otro hombre, pero que es estudioso, ayuda en las labores del hogar, etc.; que a uno que tiene una aventura sexual con una prostituta y es asesino.
Para los psicólogos P. R. Costanzo, J. D. Coie, J. F. Grumet y D. A. Fornell, concluyeron en el apartado “A reexamination of the effects of intent and consequence on children’s moral judgments”, publicado en el libro “Child Development”, editado en 1973, tras un exhaustivo estudio con sesenta niños, que los infantes muy pequeños tienen en cuenta la intención cuando están en juego consecuencias favorables; pero pasan por alto la misma intención cuando las consecuencias son negativas, respecto a su situación cultural, religiosa y familiar.
La depresión es la consecuencia de la lucha que se tiene con la moral impuesta. De lo que se quiere y se tiene que hacer. Y eliminan toda clase de emociones. Para el “Manual de Pedagogía y Psicología” la emoción se define como un estado efectivo de la conciencia que incluye sentimientos de éxito, felicidad, culpa y empatía.
Cuando un hombre que se sabe homosexual, pero que no se acepta tras los prejuicios que se cocinan siempre en familia y en la esfera social en la que se desenvuelve (que el mismo tiene también) rechaza toda clase de emociones o sentimientos que le generen a uno de su mismo sexo.
El rechazo a los sentimientos de éxito y felicidad son los que prevalecen en un individuo que está bajo la depresión. El estado de culpa y la tensión empática son los factores que hace que la depresión aumente su grado. La culpa por que no se es como los demás hermanos, como los amigos, como el papá, que les gustan las mujeres, que son heterosexuales.
Para el psicoterapeuta León, tarde o temprano la misma sociedad te lleva a un lugar específico, —donde tienes que tomar patrones de conducta y juegos, y actitudes y amiguitos, y todo de tu mismo sexo—. Es cuando el choque de lo que se debe y tiene que sentir hace que el individuo se aleje de las cosas que usualmente hacía. Comúnmente si dormía mucho deja por hacerlo, si convivía con los amigos ya no será tanto, etc.
—La depresión se manifiesta de muchas maneras, la gente duerme mucho más o mucho menos horas. La gente depresiva tiene pocas ganas de convivir con los demás—, puntualiza el Dr. León.
Entre otras maneras en que puede calificarse a un individuo como depresivo, están: un profundo sentimiento de tristeza, acompañado a menudo del de soledad; disminución de la autoestima y auto desvalorización. A nivel motriz, aparece un profundo estado de inhibición. En el plano afectivo tiene lugar un aislamiento de los contactos interpersonales. De igual manera, se producen, asimismo, síntomas vegetativos, como la anorexia y el insomnio, y un profundo deseo de morir; seguido, regularmente, de ideas suicidas.
Lo que el homosexual tiene que saber, es que es un ser humano y que nadie tiene la facultad para calificarlo con un porcentaje de valor mayor o menor a los demás. La homosexualidad es una conducta propia del sujeto que siente atracción afectiva y sexual hacia alguien de su propio sexo. No es una enfermedad; lo que si lo es, es la depresión, que en algunos casos, puede llegar a extremos demasiado peligrosos, como lo es quitarse la vida.
En el grueso de las familias, los padres no llegan a darse cuenta por el transe depresivo en el que se encuentra su hijo, mucho menos por tener una orientación sexual distinta a la heterosexual, o al menos, no lo quieren aceptar.
El Dr. León asegura que —el que sepan que está deprimido o tenga una depresión porque es homosexual, eso si está muy difícil, porque tendrían que acercarse aún más y haber comprendido. . . querer saber que su hijo es gay, porque lo saben, pero querer saberlo es una cosa y saberlo es otra. Además, alguien que entra en una depresión, normalmente, no tiene comunicación con sus padres; que tiene una depresión por ser gay—.
IMPORTANTE: Copyright © 2008 Israel Mendoza Torres. Prohibida su reproducción parcial o total sin autorización por escrito de su autor. ◘
[1] Escritor. Comunicólogo. Periodista. Informático Administrativo.
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