CUANDO EL CAPRICHO NOS LLEVA AL RIDÍCULO
- Publicado por Rafael Ramirez
- Sábado, Agosto 15, 2009
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Por Rafael Ramírez
La mayoría de los que integramos el Colectivo LGBT, hemos tenido alguna o diversas relaciones de pareja, noviazgo, o simplemente sexuales, como cualquier persona que integra una sociedad; de las cuales, muchas no han pasado de un mero intento, de una mera aventura, o incluso muchas ni siquiera se han consolidado. ¿Pero qué sucede cuando dentro de esas muchas relaciones, hemos tenido alguna importante o “seudo” importante, ¿según nosotros? Ya sea por enamoramiento, por química sexual, o simplemente por capricho, ¡ sí !, leíste bien, por capricho, muy seguramente a ti no te ha ocurrido eso nunca, quizá lo haz escuchado a través de tus amigos, de tus conocidos, o en boca de los conocidos de tus conocidos, pero repito, a ti no te ha sucedido, pues este tema que nos toca abordar en la columna de hoy, es casi “un mito urbano”, pareciera que es sacado de un programa radiofónico de terror, de una serie televisiva de suspenso, o de una novela escrita por los especialistas del miedo, muchos de nosotros hemos sido capaces de hacer cualquier cosa con tal de tener, retener o incluso obligar a una persona para estar a nuestro lado aún a costa de lo que sea, inclusive de nuestra propia dignidad; aunque no lo creas estimado lector, por desgracia es un tema real, ¡ si existe !, y sino lo crees, solamente hecha un vistazo a este artículo.
¿El “psicópata” o el payaso que llevamos dentro?
Vamos a definir lo que esto representa, según la Real Academia de la Lengua, CAPRICHO significa: idea o propósito que uno se forma sin razón aparente, antojo, deseo pasajero, entre algunas derivaciones más del significado que ahora no viene al caso evocar, ya que con las anteriores, nos es más que claro lo que esto quiere decir. Entonces si mi diccionario tiene razón, enfocando esta palabra a las relaciones interpersonales, es de considerar que es una mala y difícil combinación. Por lo regular me gusta ilustrar este tipo de temas, ya que al saber de otros, nos es más fácil vernos reflejados y así realizar un examen de conciencia personal, para saber si estamos cayendo en lo mismo, y poder subsanar nuestros errores, por ello comenzaremos comentando sobre un personaje real que conocí hace apenas poco tiempo, (como siempre digo, le cambiaremos el nombre por respeto a su anonimato), “Raúl” como le llamaremos a nuestro personaje, un chico de 26 años, profesionista, obeso y con muy baja autoestima, a quien conocí hace aproximadamente seis meses, quien proyecta una personalidad fantasiosa, con la ilusión de llegar a ser como las féminas malvadas de las telenovelas, siempre imaginando que manipulará a cuanto hombre se le pone enfrente, en la realidad, tiene el complejo de aquel coyote que persigue a un “pajarraco”, haciéndole toda clase de maldades, pero cayendo él mismo, por regla general, en sus propias trampas, enredos y torpezas. Este chico se la pasa hablando mal de cuanto novio se le pone enfrente, no puede ni siquiera mantener una relación de amistad con persona alguna, ¿pareciera aterrador verdad?, continúo, él decidió hacerse novio de un amigo mío, pero no porque estuviera realmente enamorado, simplemente, sí, adivinaste lector ¡ por capricho !, con el firme propósito de afectar, según él, a dos de sus ex novios, que en realidad nunca fueron sus parejas, pero que en su imaginario, así sucedió, posteriormente y como era de esperarse, la relación entre ambos no prosperó (precisamente por la naturaleza de mi personaje en cuestión), es más, ni siquiera sostuvieron nunca relación sexual alguna, simplemente eran “novios” de puro título, pues “Raúl” presionó y presionó a mi amigo para ser pareja, sin que en realidad hubiera sentimiento alguno entre ellos, y por simple compasión, mi amigo se vio obligado a andar con él, pues “Raúl” en su “búsqueda angustiosa” por tener pareja a costa de lo que sea, les paga todo a sus novios, les cumple sus caprichos, y les da hasta lo que no tiene, con tal de que sigan con él, ¿quién se apunta?, pero cuando obviamente su “manipulación” no le rinde los frutos que espera, se vuelve la “reina del drama”, los chantajea según él emborrachándose y queriéndose aventar al flujo vehicular bañado en lágrimas (debo decir que cuando ve los carros muy cerca no lo hace, solo cuando mide que puede levantarse y correr) y después usa una frase muy simpática que a la letra dice: ¿porqué no vienen por mi? (evocando a sus antepasados muertos), para finalizar ofertando disculpas a su “pareja” por lo ocurrido, en fin, es celoso, imaginativo, y falso como una moneda de tres pesos, (si lo ven huyan o relaciónense con él bajo su propio riesgo), pero para concluir esta ilustración, les puedo decir que al “terminar” la relación mi amigo con “Raúl”, este último se “vinculó” con uno de mis ex amantes (un chico sin mayor relevancia en mi vida), según “Raúl”, para hacer sufrir a mi amigo y de paso a un servidor, llevando hasta la comodidad de mi hogar a su “flamante novio”, para hacerme saber a través de la voz del chico con el que me acosté alguna vez (y que ni me acuerdo de su nombre), que ahora “Raúl” y él son “pareja” (¿ y como no?, Dios los hace y ellos se juntan), repitiéndome más de cinco veces que son “novios”, como intentando meterme en la cabeza a mí, que esto es cierto (cuando los que deben estar convencidos de eso, son ellos, ¿a mí qué?). Pero debo comentarles que aparte de que el “nuevo novio” de “Raúl” se prestó para hacer este patético y absurdo ridículo (el cual aún lo recuerdo y no me canso de reír), se ha dejado ver en público con otros chicos, fajándose y besándose con ellos, ¿pues no que tanto amor entre ésta parejita?, ¿será acaso que de nueva cuenta le salió “chichífo” el galán a nuestro personaje? ¿será que el capricho sigue predominando aún a costa de su propia dignidad como ser humano? ¿cuándo dejará de “auto-ridiculizarse Raúl”?, ¿realmente aprenderá alguna vez en la vida que la necedad no lo llevará más que a destruirse a sí mismo?, ¿nuestro personaje con este proceso acelerado de error-aprendizaje obtendrá algún día la madurez intelectual que actualmente no tiene, para lograr consolidar una pareja estable, basada en el respeto al otro y así mismo? Y la pregunta más importante de todo esto ¿seguirá invirtiendo su dinero, su tiempo y toda su vida en la enferma obstinación de “someter” a alguien como su pareja, sin que la otra persona realmente lo ame a él?, en fin, el tiempo nos dará todas éstas respuestas.
La cordura y el equilibrio, remedios eficaces
Todo lo anterior, es una anécdota graciosa, pero tiene una profundidad con matices muy serios, pues debemos considerar que no es necesaria la auto-humillación (pública o privada), con tal de mantener una “relación”, no debemos ridiculizarnos, como lo hace “Raúl”, para sentir que valemos como personas, o simplemente, para creer que eso nos hace más fuertes ante los demás, pues realmente esto te exhibe aún más, mostrando tus terribles deficiencias, carencias afectivas y necesidades de ser tomado en cuenta ante un grupo de personas que consideras superiores, y que quizá lo sean, para sentirte integrado a ellos; la mayoría de las veces se piensa que haciendo “aspavientos”, gritando y hasta confrontando a las personas que crees, son tus rivales, conseguirás infundirles miedo y así te ganarás el respeto, pero todo ello es falso, pues si hacemos un análisis más serio del tema, debemos recordar que los verdaderos “psicópatas” se esconden tras la imagen de amabilidad, cordialidad y hasta simpatía, este tipo de gente, espera que los demás cometan un error, para entonces actuar y eliminar a su rival, y no hacen “panchos” baratos; simplemente se mantienen en su línea criminal para destruir y hacer pedazos a su “enemigo”, esperando el momento oportuno y por demás certero, para cumplir con sus propósitos, dejando pasar largo tiempo sin inmutarse ante nada, hasta el momento en el que su víctima se encuentra más distraída para acabar con ella definitivamente.
Entonces la imagen de bruja “maléfica”, no te servirá de nada para generar terror ante los demás, pues a veces ese tipo de comportamiento se vuelve por demás predecible, estúpido, o incluso sin darte cuenta, la estrategia que tu pensabas muy inteligente y ocurrente de tu parte para lastimar a terceros, en realidad hasta fue inducida por la o las personas con las que tienes el conflicto, y propiciaron hacerte creer que era tu idea, cuando en realidad ellos todo el tiempo te metieron subliminalmente la intención que ellos buscaban, por ejemplo: diciéndote “no se que haría si tu algún día anduvieras con tal o cual persona” ( y él, en realidad lo que está haciendo es lanzándote directamente fuera de su vida, dándote una opción sutil, para que creas que con eso le lastimarás, cuando en realidad, no te soporta por tu comportamiento y te está mandando a volar por elemento gacho) y claro, tú con tus aires de “María Félix” mezclados con la “chupitos”, vas y haces lo primero que te pidieron no hicieras, creyendo que con eso dañarás al otro, cuando en realidad, se está mofando de ti, por ser tan crédulo e inocente, pasando tú, de ser “la malvada vampiresa” del cuento, a la víctima “del silencio de los inocentes”, ¿apuesto que no habías pensado en ello verdad? Y hasta hoy, seguías creyendo que tú eras quien controlaba a los demás, por ello, te sugiero que no te metas en juegos que en realidad no sabes jugar, porque seguirás quedando en ridículo o peor aún, te meterás en un problema serio, del que difícilmente podrás salir, no olvides que en realidad hay cada lobo, vestido con piel de oveja, que cruelmente te puede despedazar, por eso no hay como actuar con mesura y respeto a los demás y muy seguramente podremos vivir en paz y en armonía con los que nos rodean.
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